La operación

El martes 27 de abril a la 1 pm será mi operación. Luego de 3 tratamientos, dos de quimioterapia y uno con Niraparib, los tumores aparentemente no disminuyeron y el indicador tumoral no bajó. Por lo tanto, es imprescindible operar, entrar y retirar los ganglios de la zona retroperitoneal.


Hace una semana me dieron la noticia, la operación era inminente, nunca tuve claro que tan pronto seria, pero como siempre, no controlamos casi nada de nuestro destino. Recuerdo estar el lunes pasado sentado con mi Dr. entendiendo como seria la operación, que habría que hacer, cuantas horas duraría, riesgos, implicancias. Sé que será con abdomen abierto, sé que separaran la vena cava de la aorta para retirar los ganglios, se que habrá muchos doctores, entre ellos la cirujana cardiovascular y el cirujano general; además del Dr. Gino quien es el cirujano oncológico. Ingreso a cuarto mañana martes 8am, y mi operación será a la 1pm aproximadamente, aún no hay tiempo estimado, pero entiendo será entre 3 y 4 horas.



Los primeros días estuve bien nerviosa, pero hoy me siento confiada en que todo saldrá bien y finalmente podré vencer estos tumores rebeldes y maliciosos, que no se quieren ir con nada.


Tengo la incertidumbre de como quedaré luego de la operación, que implicancias tendrá, podré movilizarme pronto, podré hacer ejercicio pronto, me dolerá terriblemente o no; cuando retomaré mis actividades, cuando volverá a ser todo normal, cuando mi familia volverá a tener una vida normal, normal dentro de la pandemia.


Por otro lado, también me pregunto que sigue luego, como impediremos que no vuelva a crecer, que no vuelva a salir ni un solo tumor, como evitar caer en esta enfermedad por 3era vez. Que hacer, comer vegano, dejar por siempre la carne roja, dejar por siempre el lácteo, el carbohidrato, el alcohol. ¿Ir a un retiro de yoga o de cambio de vida, lavada de cerebro que me impida tener nuevamente estrés? Tanta incertidumbre, preguntas, cuestionamientos; siento que lo mejor es dejar pasar estos pensamientos y solamente dedicarme al presente, a mi recuperación, a dar todo de mí para rápidamente poner a nuestra familia dentro de la normalidad.


¿Cuánto estarán sufriendo mis hijos con todo esto? La pandemia, la falta de contacto con otros niños, su mama enferma, ¿esto les afectará luego? ¿Sufrirán?; sólo me queda pensar que no será así, y que, si en este momento lo están haciendo, a la larga será una etapa que los fortaleció, que nos unió como familia, que nos hizo más fuertes, más preparados para la vida real. No les toco estar en una burbuja, no les toco una vida lejos de enfermedad y problemas, les tocó vivir la vida misma, tal vez muy pronto, pero estaremos con ellos en el proceso. Lo superaremos, lo procesaremos.


¿Cuánto sufren mis papis por no poder acompañarme en la operación? En el 2018 cuando me hicieron la histerectomía, recuerdo que estuvieron conmigo hasta el último momento en que me llevaban a quirófano y fue junto a Lucho a quienes vi a penas desperté. Esta vez estarán en casa, esperando noticias, esperando minuto a minuto una comunicación de mi evolución. Sé que es duro, es lo que toca. La pandemia nos tiene a todos atados, asustados, en alerta.


Por otro lado, siento mucho amor a mi alrededor, de mi familia, mis papis, mis hermanos, mis grandes amigas, mis amigos, gente que no conozco mucho, siento sus buenas vibras, siento cariño, cadenas de oraciones, personas que estarán en pensamiento conmigo. Nunca fui muy religiosa, muy creyente, siempre tuve mis propias ideas, pero hoy y mañana todo es válido. Agradezco a todo aquel que se de un tiempo para pensar en mí y pensar en mi recuperación. Es invaluable. Sé que todo irá bien, sé que curaré, no hay otra vía en mi camino, sólo la del éxito.


A mis doctores, deseo que se concentren al máximo, que hagan una linda cicatriz, que me pongan harta anestesia, que bloqueen todos los nervios de dolor, que si hay alguna complicación estén al pie del cañón y listos para actuar, que mi operación sea un éxito rotundo, caso de estudio positivo.



Con el tiempo volverá a crecer mi pelo, volveré a estar fuerte, volveré a jugar con mis hijos, volveré a hacer ejercicio, a estar al 100% operativa para mi nuevo negocio, para mis proyectos. Esto fue una pausa, un proceso en el que tenía que aprender muchas cosas y espero y creo que aquí empieza mi verdadera sanación.


Gracias por leer, deséenme mucha suerte, manden buenas vibras y nos vemos luego!

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