Esperanza

Hace un mes y unos días que me operaron; hoy me siento mucho más fuerte, recuperada, con mucho más ánimos y energía. En estas semanas he pasado por todos los estados de ánimo posibles y me siento bien por haber superado aquellos que eran muy negativos para mí y ahora me siento en un momento mucho más feliz y consciente.


Como escribí en un post anterior, cuando uno sale de ese momento oscuro y encuentra estabilidad, empieza a notar aquellas cosas que son positivas, bonitas y empiezas a vivir en amor, en paz.


Luego de la operación, a las dos semanas tuve cita con mi Dra. y me dijo que tendré que hacer un ciclo de quimioterapia nuevamente. Esta será preventiva por la magnitud de células malignas que encontraron en la biopsia. Consultamos con los doctores en Houston y Miami que nos habían estado asesorando, y coincidieron en realizar esta quimio preventiva. Esta noticia no me cayó muy bien; pero ahora ya lo he asimilado y entendido. Para adelante nomás, con fuerza y garra.


Esta semana, nuestra casa volvió a estar en normalidad, dentro de todo lo que anda sucediendo a nivel externo, política y socialmente, nosotros volvimos a una normalidad relativa. Primero, empecé a acompañar a mi Oli a sus clases virtuales del cole, hemos hecho todas las tareas y a ella le encanta. Desde que volví de la clínica está pegada a mí como sticker. Este año si veo como esta aprendiendo y se ha adecuado muy bien a las clases, como alguien dijo por ahí, los niños son nuestros grandes maestros. En su caso; es difícil estar aislada y la pandemia si le ha costado, ella es sociable, extrovertida y le gusta mucho ver gente y jugar con sus amigos, siempre me pide hablar con amigos por celular y espero que llegue pronto el día en que vuelva al cole. En el caso de Rodri y el colegio, todo sigue igual, el hace sus clases solo desde el año pasado, y la novedad de este año es que ya no quiere ni que lo acompañemos, se volvió 100% independiente, hasta he notado que en algunos casos sabe más del manejo de la laptop que yo. El dice que no quiere volver al cole, que esta modalidad le gusta, claro; él es introvertido, le gusta más estar solo. Disfruta de sus momentos de soledad; pero sé que en el fondo si extraña mucho a sus mejores amigos. Personalmente, quisiera que empiecen los colegios, de alguna manera, menos horas, menos estudiantes, pero que los chicos ya tengan la oportunidad de poco a poco volver a seudo normalidad. Sé que tal vez no vuelva a ser nada igual, pero los niños necesitan socializar, dejar las pantallas, compartir, conversar, aprender.



Estos días también; hemos caminado con Olivia por el pentagonito hasta cuarenta minutos. Me sentí super bien y Oli feliz porque le encanta la calle. Hace una semana y media aún me sentía débil, pero ahora no y la verdad que caminando lento y con mi compañera me fue muy bien. Por otro lado, mi herida esta sanando, la verdad que el Dr. Gino, me ha dejado una cicatriz cual cirujano estético de Hollywood; lo máximo, creo que con el tiempo casi ni se notara. Y por ese lado estoy feliz, porque antes de la operación pensé que quedaría cual Frankenstein.


Pero sin duda la mejor noticia de la semana es que pudimos vacunarnos Lucho y yo, gracias a la lista de enfermedades “raras”, en mi caso por Trombofilia y en el caso de Lucho, por Apnea del sueño. Ya nos vacunamos y la verdad se siente más tranquilidad, en mi caso viví en alerta desde que recaí por segunda vez en octubre del año pasado, pensaba que si me daba Covid ya no podría recuperarme, con la quimioterapia y las defensas bajas, debo admitir que tenía los nervios de punta. En el caso de Lucho también, por su trabajo y nuestro emprendimiento, el es quien recibe los productos o va a comprar, y vivíamos en alerta, desinfectando y aplicando protocolos para no tener la posibilidad de contagiarme. Hoy puedo decir que siento que hemos sido bendecidos, el poder vacunarnos ambos, lo siento como una señal de que todo estará bien. Finalmente, buenas noticias, luego de tanto que he pasado a nivel salud, física y mentalmente, esto me ha caído como una luz de esperanza y de buenas vibras, siento que todo estará bien. Poco a poco voy mentalizándome y sintiendo que será así.


A pesar de que he tenido buenas y no tan buenas noticias, quiero vivir pensando que todo saldrá bien, escojo ese camino, como ya he mencionado; este cáncer ahora es un compañero, al que tratare siempre, con buena alimentación, actividad, ejercicio, bajando el estrés, haciendo mis chequeos siempre y viviendo lo mejor que pueda cada día.


Y sobre la situación actual que vive nuestro país, no puedo dejar de mencionar que también espero que ocurra lo mejor, espero que de alguna manera nos unamos como país, que prosperemos, que sea quien salga escogido el próximo domingo, no caigamos en el retroceso y podamos pensar en un país libre de corrupción, libre de miedos y lleno de esperanza.


Gracias por leer.

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