Desapego

Actualizado: 14 dic 2021

Desde mi último post sobre aceptación y unir los puntos, si que han pasado muchas cosas, la primera y la más importante es que mi indicador tumoral, el famoso CA125 empezó a bajar, la tercera semana de noviembre bajo treinta puntos y con gran emoción; les puedo contar que la semana pasada bajo 200 puntos aproximadamente. Esto nos ha dado un gran respiro a toda la familia, sobre todo a mis papis, a Rodrigo que ya se da cuenta de todo y a Lucho y a mí. Realmente esperábamos esto desde hace muchos meses y sucedió. Como estuve mencionando anteriormente, el milagro empieza a asomarse y a hacerse presente.



En noviembre, mi Doctor me propuso dos cosas. Primero, cambiar de Inhibidor Parp. Las enzimas PARP normalmente están involucradas en un proceso que ayuda a reparar el ADN dañado del interior de las células, estaba tomando Niraparib, y me propuso cambiar a Olaparib, una versión anterior, pero con más estudios de eficacia en cáncer de ovario recurrente. Por suerte, Olaparib es un poco menos caro que el Niraparib, así que mejor por ese lado. Igual tengo que seguir importándolo de la India, pues ningún seguro me lo quiere cubrir, como siempre colocando mil excusas para no hacerlo. Pero dados los resultados con gusto a seguir pagándolo. Estoy segura que los resultados seguirán a mi favor.


La segunda propuesta de mi Doctor era iniciar un ciclo de Radioterapia, cinco sesiones seguidas para reforzar el tratamiento y acabar con las células que están en ese canal linfático en donde volvieron los pequeños tumores. A ambas propuestas, les dije sí, así que cambié de pastillas y empecé la radioterapia. Cambios que hicieron nuevamente estragos en mi estado anímico y físico. Pero como ya les he contado, lo acepto y sé además que también pasa.


Similar a la quimioterapia, la radiación no solo destruye o hace lento el crecimiento de las células cancerosas, sino también; afecta las células sanas adyacentes. El daño a las células sanas puede causar efectos secundarios. Así fue como desde fines de noviembre (en donde tuve mis cinco sesiones) vengo experimentando serios efectos de cansancio y de malestar estomacal. El pronóstico es que los efectos secundarios duren de un mes a tres meses, sin embargo, conociéndome, duraran menos.


Para conocer un poco sobre esta terapia; la historia de la radioterapia comienza en noviembre de 1895 con el descubrimiento de los Rayos X por el físico Roentgen. Con este conocimiento previo, Marie Curie descubre la radioactividad que emitía el Polonio y el Radio. En 1901 Curie sugirió que se insertase un pequeño tubo de radio en contacto con un tumor superficial. Este era el descubrimiento de la braquiterapia, y la primera vez que la radioterapia se utilizaba con finalidades terapéuticas. Y desde ese entonces los tratamientos con radioterapia han ido perfeccionándose. Los avances tecnológicos también han permitido usar las diferentes técnicas con gran precisión, por ejemplo, en función de la ubicación y del tipo de tumor a tratar. En los primeros tratamientos era complicado medir la potencia de la radiación y como consecuencia se dañaban los tejidos sanos circundantes. En la actualidad es más sencillo preservar esos tejidos sanos porque los márgenes de seguridad son inferiores a la décima de milímetro. Por tanto, en mi caso, como el área a tratar era extensa por tratarse del canal linfático; el desarrollo de nuevas tecnologías y la inteligencia artificial han permitido que no tenga mayores efectos que cansancio y malestar; pero no llagas ni demás efectos que hace una década existían.


Conclusión, con estos dos cambios y mejoras en mi tratamiento mi CA125 bajó drásticamente y eso es lo más importante. Con esto han venido mejores noticias, la más importante, Rodrigo, mi hijo mayor se siente más seguro, he comentado que a él le hemos dicho las cosas como son, tiene ya ocho años y se da cuenta de todo, así que cuando las buenas noticias vinieron, se lo dijimos y no olvidaré el momento en que me abrazó y me dijo; “mama ahora si estas curándote”. Eso para mí no tiene precio. Además, las cosas con nuestro negocio, no han podido ir mejor este mes, hemos llegado a nuestra meta de ventas y la hemos superado. Ya tenemos nuestra Dark Kitchen y hemos dado el salto del emprendimiento al negocio formal y viento en popa. Nos hemos asociado con mi tía querida Elsa para hacer catering de eventos y las cosas van muy bien. Tengo la sensación de que el 2022 traerá muchas cosas positivas para nosotros.


Por otro lado, como bien he contado, no soy de las enfermas que se quedan en casa, a penas puedo salgo y vaya que aprovecho el tiempo, he ido a desayunar con amigas, he ido a playdates de mis hijos y trato de vivir una vida lo más cercana a la normalidad, sin descuidar mi salud. Y sobre el Covid, la verdad no trato de afectarme ni vivir en miedo, no me dominará y viviré con confianza de que todo saldrá bien. En mi caso, debo empezar a vivir, a lograr una nueva normalidad, puesto que ya tenemos bastante con mi estado de salud. Confianza en que si llega, no hará estragos en mí ni en mi familia.


Si alguna cosa he aprendido del cáncer, es que se vence con actitud, fe y buena vibra. Ayer en una reunión con amigos de la maestría, conversábamos sobre esto, la importancia de tener una actitud vencedora frente a la enfermedad, no deprimirse, insistir, saber que luego de la tormenta (dolor, fatiga, cansancio y demás) vendrá la calma y ese es un camino que a algunos nos toca seguir. También he aprendido que uno tiene derecho a rodearse de las personas que te hacen bien y alejarse de aquellas que no. Como mi amigo Hugo nos dijo ayer, a veces hay que practicar el desapego. El desapego mal entendido puede parecer puro egoísmo, pero nada más lejos de la realidad. Practicar el desapego no significa romper vínculos con todo aquello que es importante para mí. Más bien significa que, aunque yo quiera algo, no lo necesito para vivir feliz. En nuestras relaciones personales, el desapego es clave para nuestro bienestar. Puedo relacionarme contigo de una manera más libre, dejando espacios para estar solo. Te elijo, pero no te necesito, prefiero estar contigo, pero puedo estar sin ti. Disfruto de compartir mi tiempo contigo, pero no vivo con el miedo a perderte. El amor deja de ser necesidad para ser solo amor. Que increíble concepto y es algo que empezaré a practicar. Y por este nuevo concepto, el titulo de mi Blog de este día.


Por otro lado, el reunirse con amigos, como lo hice ayer, recordar historias y experiencias graciosas, metidas de pata y hasta las cosas que hacíamos hace 12 años, es revitalizante, realmente me he reído tanto que hoy hasta me sentí cansada, pero un cansancio feliz. Gracias a mis amigos por ello. Me agradezco a mí por permitirme estos espacios, aunque esté a veces cansada y subir escaleras me deje agotada, el poder recordar las tonterías que hacía y las mil veces que nos reímos; lo vale.


Recomendación de hoy; exploremos el significado del desapego, practiquemos ser fuertes y tener una actitud ganadora, sin necesidad de lo material, de lo secundario, vivamos felices y busquemos ser felices, la felicidad no llega sola, hay que trabajarla.


¡Gracias por leerme! Les deseo una Feliz Navidad y Feliz Año, no dejen de escribir sus metas y deseos, que siempre es interesante leerlos luego para saber que nos faltó o en que debemos apuntar mejor. Lo practico hace mucho con Lucho, mi esposo y nos ha ido muy bien.


Saludos a todos. Un gran abrazo.

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